CURP

El incremento de refugiados en México y la CURP

La Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR registró en 2015 un incremento del 59% en las solicitudes de refugio en México, en comparación con cifras 2014.

Los expertos afirmaron que, en teoría, en 2017 llegarían a 20.000 solicitudes, lo cual se quedó corto. Generalmente, la mayoría de los solicitantes son hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, siempre ha sido así: en 2016, entre los tres países conformaban el 91,6% de los registros.

Es casi normal recibir gran cantidad de personas de estos países debido a los niveles de violencia que se viven en dichos territorios. Un cambio significativo fue que en 2017 el primer lugar en solicitudes de refugio lo tenían los venezolanos, en razón de la situación económica que se vive en su país. Anteriormente, las personas viajaban solas, ahora se trasladan familias completas huyendo de los problemas que se presentan en su tierra de origen.

Este es un problema poblacional que genera varias dudas, tanto a los que llegan de otras latitudes como a los mexicanos.

Por ejemplo:

¿Cómo hará el Estado para tutelar los derechos de las personas que solicitan refugio, siendo cada vez un número mayor y más diverso?

Diariamente entran personas con diversas características que las ubican dentro de grupos vulnerables (niños, ancianos, discapacitados). Cuyos derechos deben ser amparados de acuerdo a las leyes nacionales y los tratados, pactos y convenios internacionales suscritos y ratificados por México en materia de refugiados, esto sin descuidar los de la población mexicana en general que puede verse vulnerada por quienes arriban a su territorio.

La migración repercute en una gran cantidad de problemas sociales que deben ser atajados a tiempo, revierte una responsabilidad mayúscula porque se debe procurar el bienestar de los que son mexicanos, sin olvidar a los que están ingresando. Es un problema de seguridad, del resguardo de unos y otros, pero también es un problema de seguridad social.

¿Está el Estado mexicano preparado para atender los requerimientos de los refugiados en materia de salud, educación, vivienda, alimentación, empleo, seguridad ciudadana?

Para comenzar, se debe regularizar la situación de todas estas personas que han ingresado tanto de manera legal como ilegal, a fin de poder registrarlos en bases de datos públicas que nos den un estimado de sus condiciones: sexo, edad, salud, nivel académico, capacidad laboral, antecedentes penales, situación legal en su país de origen, nivel socioeconómico, entre otros.

Explotación del CURP

En este sentido, la Clave Única de Registro de Población, es una excelente herramienta en la cual la Dirección del Registro Nacional de Población puede delegar esta función, pues al estar interconectada con los demás sistemas públicos. Se nutre de la información que aporte en cada uno de estos ámbitos y se sabe a ciencia cierta cuántas personas son y cuáles sus necesidades.

Otro aspecto en el cual puede arrojar luces la CURP en el asunto de los refugiados, es respecto a la condición jurídica que se encuentran estas personas al ingresar a la Nación, de modo que si deben recibir ayuda legal tanto para regularizarse como para enfrentar problemas que atenten contra su integridad (trata de personas, amenazas, atentados, deserción de pandillas, persecución política), puedan acceder a la justicia tanto nacional como internacional a través de los mecanismos que para ello dicte la ley.

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Unificar dos CURPs

Tras el informe de la Secretaría de Gobernación en su Programa Sectorial 2013-2018, en el cual se comentaba que de acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, la población de México ascendía a 112, 336, 538 habitantes, proyectando para junio de 2013 un estimado de 118, 395, 054 personas, se hicieron comparaciones con la Base de Datos Nacional de la Clave Única del Registro de Población, a octubre de 2013, la cual contaba con 177, 892, 081 registros. Descubriendo así un excedente de casi 60 millones de ciudadanos.

Los registros en exceso equivalían a la mitad de la población, por lo cual era muy posible que una sola persona contara con más de una CURP. Estos errores surgieron cuando los emisores responsables, permitieron generar claves sin contar con un documento probatorio de identidad, otra causa pueden ser los descuidos de los operadores al momento de capturar los datos en el sistema, o que los ciudadanos contaran con más de un documento probatorio de identidad.

Todas estas fallas, aunque no lo parezca, tarde o temprano pasan cuenta, impidiendo en un futuro la realización de trámites de manera correcta, por eso es recomendable que se solicite cuanto antes la “unificación” de la CURP, esto se hace ante las oficinas de RENAPO, donde dependiendo del caso, se pueden anular las claves incorrectas, después de esto, con la CURP correcta en mano, acude a aquellas dependencias que estén manejando la CURP errónea y pide una actualización de datos mostrando su nuevo documento.

Ninguna institución debe negarle el derecho a corregir sus datos cuanto usted cuenta con los documentos probatorios, así que insista en que se realice esta corrección, para que la CURP correcta aparezca en su información y se evite problemas posteriores. Pudiera parecerle poco importante porque aún no se ha convertido en un problema, pero recuerde que al tener una CURP incorrecta muchas instituciones asumen que se trata de personas distintas y le impide realizar ciertos tramites o acceder a servicios o beneficios que usted ya ha ganado.